Taller: Potencia tu Felicidad - 21 Abril 2013

Retraso Madurativo

Retraso Madurativo Niños

Cuando nos encontramos con niños que, por diversas circunstancias, manifiestan problemas de aprendizaje en la escuela y no presentan ninguna discapacidad, hablamos de niños con retraso madurativo y/o dificultades de aprendizaje.

El niño con retraso madurativo, es aquel niño que no está maduro para realizar con éxito un aprendizaje. Son niños con un desarrollo psíquico inferior a lo normal, hasta la edad de 14 años, pudiendo observarse en ellos problemas de conducta y aprendizaje.

Las posibles causas que se producen en estos casos son:

- Condiciones intrísecas (la herencia, disfunción cerebral mínima, retrasos madurativos, etc.
- Circunstancias ambientales (entornos familiares y educativos pobres, inadecuados diseños instruccionales, etc.)
- Una combinación de las anteriores en la que las condiciones personales son influenciadas, positiva o negativamente, según los casos, por las circunstancias ambientales.

Por maduración, se entiende la adquisición de unas “disposiciones” o “disponibilidades” que darían lugar al desarrollo de ciertas capacidades, debido, sobre todo, a cambios fisiológicos o a procesos internos, pero con la intervención sustantiva de factores externos a la persona, como la experiencia y el aprendizaje y la edad cronológica como un referente obligado. Así, la madurez será entendida como la condición dinámica que depende de las características neurológicas, neuropsicológicas y psicológicas de la persona y, en menor medida pero de forma importante, también depende del entorno (familiar, escolar) en el que el desarrollo tiene lugar. En relación con la escuela, del concepto de madurez/disposición suele entenderse como el momento en el que tanto el escolar como la propia escuela están en condiciones de llevar a cabo el proceso de enseñanza y aprendizaje con facilidad, eficacia, y sin tensiones emocionales.

El ritmo de evolución en los niños con Dificultades de Aprendizaje es considerado más lento. Sin embargo en circunstancias normales de atenciones familiares y escolares, sobre todo si se les dedican atenciones especializadas, continúan evolucionando dentro de su relativa lentitud para, finalmente, alcanzar un nivel de competencia aceptable en las tareas académicas. Se estima que como promedio los escolares con Dificltades de Apredizaje presentan una diferencia de maduración de entre dos y cuatro años respecto a la de los compañeros sin dichas dificultades.

Existen diferentes teorías que explican las Dificultades de Aprendizaje como resultado de retrasos madurativos. Se pueden clasificar estas teorías en dos grupos:

-Retrasos en la maduración neuropsicológicos. Se refieren a alteraciones que afectan a la estructura cerebral o solamente a su funcionamiento, y, en ambos casos, tienen consecuencias sobre el desarrollo. Pueden ser retrasos madurativos que afectan a la estructura cerebral como los de la maduración del Sistema Nervioso Central o genético-constitucionales del hemisferio izquierdo. También puede haber retrasos evolutivo-funcionales del hemisferio cerebral izquierdo que provocan demoras en la adquisición de habilidades de coordinación viso-motriz, de discriminación perceptiva y lingüística. En el caso de los retrasos en la maduración del hemisferio derecho, se advierte la relación con las Dificultades de Aprendizaje de las matemáticas, aunque ningún hemisferio es el único responsable de un aprendizaje específico, sino que cada hemisferio completa las funciones del otro.

-Retrasos madurativos psicológicos: se refiere al retraso en el desarrollo de funciones cognitivas.

Para todas estas dificultades, el diagnóstico temprano es muy importante. Además, de una buena estimulación temprana que favorezca el desarrollo del lenguaje (especialmente el desarrollo fonológico), de la atención sostenida y de la memoria de trabajo. Deberán de entrenarse los procesos de enseñanza y aprendizaje en los que se presentan las Dificu,tades de A. Se debería valorar el desarrollo del alumno/a, la competencia profesional del maestro, un estudio de la familia y el análisis del contexto.

Los resultados de la evaluación psicopedagógica deben plasmarse en adaptaciones curriculares individuales (ACIs). La experiencia repetida de fracasos a la que suelen verse sometidas las personas con DA, obliga a que se preste una especial atención a las posibles alteraciones afectivas, emocionales y motivacionales.

Retraso en el desarrollo es cuando su hijo no llega a sus etapas de desarrollo en el momento esperado. Se trata de un retraso en curso mayor o menor en el proceso de desarrollo. El retraso puede ocurrir en una o varias áreas, por ejemplo, las habilidades motoras gruesas o finas, lenguaje, sociales, o el pensamiento.

Generalmente, los padres son los primeros en notar que su hijo no está progresando al mismo ritmo que otros niños de su misma edad. Si piensa que su niño puede ser "lento" o "Parece que va hacia atrás", hable con su pediatra. Tendrá que pasar varias visitas y posiblemente una referencia a un especialista en desarrollo para asegurarse de que el retraso no es sólo un retraso temporal. El médico de su hijo puede utilizar un conjunto de herramientas de detección regulares en niños sanos.

Los tres primeros años de la vida de un niño son un tiempo increíble de desarrollo ...

... Y lo que sucede en esos años se queda con un niño de por vida. Por eso es tan importante estar atento a signos de retraso en el desarrollo, y para obtener ayuda si sospecha que hay problemas. Cuanto antes se tenga el diagnóstico y se realice una intervención temprana, mejor será su progreso.

¿Qué causa el retraso en el desarrollo?

Retraso en el desarrollo puede tener diferentes causas, tales como causas genéticas (como el síndrome de Down), o las complicaciones del embarazo y el parto (como prematurez o infecciones). A menudo, sin embargo, la causa específica se desconoce. Algunas de las causas pueden ser fácilmente reversibles si se detectan a tiempo, tales como pérdida de audición por infecciones crónicas del oído, o intoxicación por plomo.

¿Qué debo hacer si sospecho que mi niño tiene retraso en su desarrollo?

Si piensa que su niño puede tener algún tipo de retraso, diríjase a un centro de atención temprana, a su pediatra que le derive a un especialista del desarrollo y del comportamiento o a un neurólogo pediátrico. Si su hijo parece estar perdiendo terreno, en otras palabras, empieza a no ser capaz de hacer cosas que podía hacer en el pasado debe estar atento y acudir de inmediato a cualquiera de los especialistas anteriormente citados. Recuerde, cuanto antes tenga un diagnóstico, más pronto podrá comenzar a el tratamiento y mejor será el progreso de su hijo.

¿Qué puede hacer el sistema escolar por mi hijo?

Pregúntele a su sistema escolar por escrito para una evaluación de su hijo, incluso si su hijo es un bebé, o niño de edad preescolar. Ellos están obligados a hacer alguna evaluación , sin costo alguno para los padres. El propósito de la evaluación es averiguar por qué su hijo no está cumpliendo con sus etapas de desarrollo o no va bien en la escuela. Un equipo de profesionales trabajará con usted para evaluar a su hijo. Si no encuentran un problema, el centro escolar puede recomendarle algún centro de diagnóstico.

¿Cuál es la intervención temprana?

Cada estadio tiene un programa de intervención temprana. Os ofrecemos algunas pautas generales de intervención:

Actividades para mejorar la lectoescritura:

1. Antes de leer:

  • Habla con tu hijo de la lectura que va a realizar: de esta forma, estarás preparándole inconscientemente para anticiparse al vocabulario que le aparecerá en la misma.
  • Subraya aquellas palabras que pueden ser más complicadas y extráelas de la lectura: puede ser interesante que las escribas en cartulinas grandes, que dividas las palabras en las letras o silabas que las forman y le pidas a tu hijo que las forme.
  • Coloca un punto de color cada dos palabras para que tu hijo dirija la mirada hacia él: con ello conseguirás que poco a poco mejore su lectura.

2. Mientras lee:

  • Anota las palabras con las que tiene dificultades: puede ser útil llevar un registro de estas palabras para utilizarlas tras la lectura.
  • Si se inventa alguna palabra pero mantiene su significado, no lo corrijas. Por ejemplo, si dice “adelantando” en vez de “adelantado” y tiene sentido en la lectura, permítele equivocarse de vez en cuando. De esta forma, estás animando al niño a leer de forma global y ayudarás a que acelere su capacidad lectora.
  • Grábalo con el móvil y luego pídele que siga la lectura mientras se escucha, marcando los errores en el texto escrito.

3. Después de la lectura:

  • Anímalo a jugar a juegos de palabras como el ahorcado para reforzar la escritura de las palabras en las que se ha equivocado.
  • Utiliza juegos para que escriban las palabras y comprueben si el dibujo animado que las dice lo hace correctamente. Si no es así, se darán cuenta de que la palabra está escrita de forma incorrecta y entenderán la importancia de cambiarla.

Actividades para mejorar la resolución de problemas

1. Préstale los dedos de uno o varios muñecos para que realice los cálculos. Normalmente animamos a estos niños a dibujar palotes para contar, sin embargo, ellos suelen preferir utilizar los dedos para ello. Si este es el caso de tu hijo, resuelve el problema acompañando sus tareas matemáticas de muñecos con manos y dedos que pueda utilizar para contar.

2. Antes de pedirle que sume más rápido, asegúrate de que se sabe de memoria todas las formas de conseguir un diez sumando dos números menores que el nueve. Esto quiere decir, 1+9, 2+8,3+7, 4+6, 5+5. Así será más fácil que sume 28 +22, ó 599 + 111.

3. Representa siempre que puedas la información que presenta el problema de forma concreta: esto significa que si el problema habla de naranjas, utilices naranjas y si habla de litros, pues ya sabes, toca excursión al frigorífico.

4. En vez de corregirlo cuando sabes que se equivoca, permítele hacer el problema como él o ella quiera, y luego, pídele que evalúe si el resultado es lógico. Por ejemplo si el problema habla de compartir, es decir, dividir, y tu hijo se empeña en sumar, representa con muñecos la situación y demuéstrale que está equivocado.

Aunque es cierto que estos niños también poseen una personalidad peculiar, suelen comportarse de forma más tolerante frente a las actividades de estudio, si tratamos de adaptar el medio a su forma de aprender, y no al revés.

En cualquier caso, el trabajo con un niño o niña con Retraso Madurativo, tanto en casa como en el aula, requiere llenarse de paciencia y llevar un registro de las cosas que sí funcionan, para comunicárselas a cualquier persona que se vaya a sentar con el niño a trabajar. De esta forma, conseguiremos más resultados.